Ver auroras boreales en 2026 será más fácil que nunca gracias al pico del ciclo solar y a la enorme oferta de viajes especializados hacia el Ártico. Cada vez más viajeros organizan escapadas invernales solo para perseguir estas luces verdes y violetas que parecen bailar sobre el cielo polar.
El truco está en elegir bien el destino, la temporada y el tipo de experiencia: desde iglús de cristal hasta cabañas perdidas en la nieve. Además, muchas rutas combinan observación de auroras con actividades como trineos de perros, baños termales o cruceros entre fiordos. Estos cinco destinos concentran las mejores probabilidades de éxito para quien quiera cumplir el sueño auroral en el 2026.
1. Tromsø, Noruega

Tromsø se ha ganado el título de «capital de la aurora boreal» del mundo gracias a su ubicación en pleno óvalo auroral y su infraestructura pensada para viajeros invernales.
Desde aquí salen safaris nocturnos en minibús que se alejan de las luces de la ciudad en busca de cielos despejados, guiados por expertos que leen pronósticos solares casi como meteorólogos.
De día, la ciudad ofrece museos, cafés acogedores y excursiones en barco por los fiordos árticos, lo que la convierte en una base ideal para combinar naturaleza extrema y vida urbana relajada.
2. Islandia: Reikiavik y el Círculo Dorado

Islandia es el destino perfecto para quien quiera mezclar auroras con paisajes volcánicos, cascadas y aguas termales humeantes en un solo viaje. Desde Reikiavik se pueden hacer salidas nocturnas hacia parques nacionales y costas remotas, mientras que durante el día se recorren géiseres, lagos y campos de lava, o se descansa en spas geotermales.
La temporada alta de auroras va de septiembre a abril, y en 2026 se esperan noches especialmente activas, lo que multiplica las posibilidades de regresar con fotos espectaculares.
3. Laponia finlandesa

La Laponia finlandesa es el escenario clásico de postal: bosques nevados, trineos de renos y cabañas de madera iluminadas solo por chimeneas y velas.
En regiones como Rovaniemi, Saariselkä o Kakslauttanen abundan los iglús de cristal y lodges diseñados para mirar el cielo sin salir de la cama, algo clave cuando las temperaturas caen muy por debajo de cero.
Muchos paquetes para 2026 combinan safaris en motos de nieve, pesca en hielo y visitas a granjas locales, así que la experiencia va mucho más allá de esperar a que salgan las luces.
4. Alaska, Estados Unidos

Alaska ofrece una versión más salvaje y menos masiva del turismo de auroras, con enormes extensiones de naturaleza prácticamente intacta. Rutas que conectan Anchorage con Fairbanks incluyen trenes panorámicos, caminatas sobre glaciares y noches en lodges remotos, donde la contaminación lumínica es casi nula.
Lugares como Chena Hot Springs permiten el combo soñado: estar sumergido en aguas termales al aire libre mientras el cielo se enciende en verde sobre las montañas. En 2026, varios operadores ofrecen salidas específicas de enero a abril para aprovechar al máximo la actividad solar.
5. Territorios del norte de Canadá

En Canadá, regiones como Yukón y los Territorios del Noroeste permanecen relativamente fuera del radar del turismo masivo, pero son un paraíso para cazadores de auroras experimentados.
Pueblos como Whitehorse o Yellowknife combinan cielos despejados, bajas temperaturas y horizontes amplios, ideales para fotografía nocturna. Muchos lodges ofrecen paquetes con equipo de invierno incluido, talleres fotográficos y excursiones en raquetas de nieve, lo que ayuda a quienes viajan por primera vez al Ártico.
Además, 2026 promete condiciones especialmente buenas en toda la franja norte del país por el máximo solar, así que es el momento de animarse a ir más allá de los destinos típicos.
Yuniet Blanco Salas